# 66

(Itziar Burgués & Susana Burgués)

¡Pasar de tiempo verbal, vamos a pasar de tiempo y modo verbal, por favor!
 

Reflexiono desde la ventana confinada, porque ella también lo está (en presente), confinada entre los muros, independientemente del estado de alarma o de la fase en la que estemos.


Nosotros, en cambio, seres dinámicos y afectados por el tiempo, sí podemos cambiar de tiempo verbal y de modo verbal. La ventana siempre está confinada (en presente).
 

Vamos por la gramática, saltando por los tiempos y los modos verbales sin ser muy conscientes de ello. Utilizábamos el pasado del indicativo en frases como: «El otro día fui a casa de Pepe y nos preparó una pizza exquisita» y utilizamos el presente del indicativo junto con el maravilloso gerundio en otras como: «¿Estás bien? Que te estoy llamando por el Zoom y no lo coges» o «Ahora estoy cocinando, no puedo jugar ahora». Y ahora empezamos a usar el futuro en otras como: «Verás lo bien que vamos a estar en tu salón cuando pueda ir a verte», e inevitablemente, ahora, se nos cuela el subjuntivo. Como se nos cuela sin darnos cuenta en otras frases que se repiten desde cada ventana: «Si hubiera sabido que no iba a verte en un mes, te hubiese abrazado más fuerte». Esa frase está llenita de subjuntivo. El subjuntivo es ese modo verbal de la duda o del deseo. El modo de lo irreal, es decir que no es realidad, bien porque habla de cosas no pasaron, no se tienen la certeza de que vayan pasar ni de cuándo van a pasar. Y claro, no podemos ponerlo en indicativo.
 

Qué ganas tengo de perder de vista al subjuntivo, y empezar a usar el presente, pasado y futuro del indicativo más a menudo. Y dejarme de dudas y deseos y que todo empiece a ser más que una ilusión.


Y poder decir en pasado y presente del indicativo: «El otro día que fui a tu casa me dejé los auriculares, voy en un rato a buscarlos». O decir, utilizando el presente para hablar del futuro y el propio futuro de indicativo: «Mañana hemos quedado para ir a pasar el día a la sierra, te
recogeré en el portal a las ocho» y comentar el pasado con el indicativo «Te acuerdas del baile que hicimos por Skype de la SpiceGirls, vaya pintas llevábamos, ojalá pudiéramos repetirlo la próxima semana»… y se nos cuela de nuevo el subjuntivo, porque aunque cambiemos de fase
o de estado y de momentos vitales, seguiremos teniendo deseos, incertidumbres y dudas. Y echaremos de menos hasta el confinamiento.

 

Porque para pasar de un modo o tiempo verbal a otro, lo que hace falta es justamente eso, que el tiempo… pase.


Y eso creo que es de lo poquito que no ha dejado de pasar.


#Undíamasesundíamenos

Itziar Burgués (foto + texto)

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Susana Burgués (texto)

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