# 59

(Marta)

Plaza

del Cascorro

Madrid, España

A veces, cuando recibo visitas, siempre escucho la misma pregunta: ¿Plaza del Cascorro o Embajadores?

Plaza del Cascorro. 

 

La plaza, donde día tras día sirve de punto de encuentro para tanta gente. Ahora vacía, excepto una esquinita que nunca ha dejado de continuar con su cometido. 

 

En medio de la plaza, justo al lado de la estatua, se sitúa un banco de forma circular.

 

Hace un par de años que por las mañanas con un café, o con un vermut, según la hora en que me pille, salgo a ver quién se sienta en ese banco.

 

No es un punto de encuentro, sino un banco de reflexión, siempre con personas en solitario.

Un anciano, que seguramente ha pasado su juventud en la plaza y ahora ha tenido que irse fuera del centro, vuelve a ese banco simplemente a pensar cómo ha sido su vida, que perdió, que mala elección tomó.

 

Madres con hijos y un bocata, pensando en qué vida quiere que su hijo tenga y si lo estará haciendo bien.

 

Un joven con dos o tres cervezas, planteándose su futuro. Podría tomarla en millones de bares que hay en la plaza, pero prefiere una Mahou y ahorrarse ese euro.

 

La plaza siempre sonora y el banco siempre en silencio. La plaza ya no es de la gente del barrio, si no de los que viven fuera. El banco es de la gente del barrio, de los problemas, de las posibles soluciones ante situaciones que te ahogan. La jornada de reflexión del día a día pasa en esta plaza, y luego con la mochila vuelven a sus hogares, hogares que no eligieron, sino que les vinieron impuestos.

Marta (texto)

© 2020 (días de confinamiento)

  • Blanco Icono de Instagram
  • Twitter Icono blanco
  • Blanca Facebook Icono