# 37 

(Arturo)

Hoy me he levantado a las 7,30 tras seis horas de sueño tranquilo y como vivo solo desde aquel infausto día de hace casi dos años que se llevó, para siempre, a Maribel, me dispongo a seguir mis rutinas diarias. 

A mis 74 años, la verdad, el confinamiento no me está ocasionando demasiados problemas. 

 

Después de la necesaria visita al cuarto de baño me preparo el desayuno, pan tostado con tomate, queso y una taza de té. 

 

Leo el periódico digital mientras me lío el primer pitillo y lo enciendo con gusto, es uno de los nueve o diez diarios. 

 

Seguidamente, a la cocina a fregar los cacharros del desayuno más los del día de ayer. 

 

Como no puedo dar el paseo matinal para ir a comer con mi cuñado, realizo los ejercicios físicos de una página de YouTube para mayores de 60 años. 

 

Descanso jugando con la tableta y seguidamente me preparo la comida; en realidad el segundo plato, ya que el primero solo lo caliento, pues tengo en la nevera los tupper que ha cocinado, de manera impagable, una de mis nueras, gracias Ángela. 

 

Un ratito de reposo en el sofá viendo las noticias y alguna serie en la tele. 
 

Luego conversaciones por teléfono o videollamada con mis hijos, hermanas y amigos. 

 

Hacia las 7, segunda tanda de ejercicio para hacer tiempo hasta el momento más emocionante del día, a las 8 al balcón para aplaudir a nuestros héroes.
 
Después preparar y consumir la cena y tele hasta la 1 o 1,30.

Así hasta el sábado, que tengo que ir al super para la compra semanal.

En definitiva, seguir viviendo con un miserable consuelo, ELLA no tiene que soportarlo. 

Arturo (foto + texto)

© 2020 (días de confinamiento)

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