# 23

(Montserrat Salazar)

Hoy es un mediodía cualquiera, coloreado de gris por la luz quebrada, obra y gracia de las persianas que he descubierto, no me gustan por su dureza; quiero cortinas espesas que me dejen descubrir el alba como un milagro oculto tras la espesura de la noche, o de mis propios ojos, quizá.

Me siento sobre la cama y me sorprendo viviendo bajo otro tiempo: del ritmo áspero sin pendientes, paso al trazo lacio de mi propio péndulo. Contemplo las moronas que caen a mi sudadera mientras como galletas integrales, porque ante todo, la salud; no quiero que nada importante me distraiga de este gran momento al que me entrego sin premuras, pero temo... como si la animalidad nos dejara sin destreza.

 

A pesar de mi disgusto con las persianas, me gusta el silencio que promulga su choque ininterrumpido debido al viento que las condena entre roces, y junto con la teatralidad del canto de los pájaros, no hacen más que pulir a brillo este sentimiento y opacar la orfandad ante el encierro, porque no tengo más espacio que este tiempo. 

Y siento cómo se levantan tenues mis cejas al voltear hacia la ventana, con una armonía que me era invisible hasta hace unas horas; se sorprenden o se conmocionan, pero no siempre las siento y eso que son mías. Hoy lo sé, y eso que hoy es un mediodía cualquiera.

Montserrat Salazar (texto)

Instagram

Ciudad de México, México

© 2020 (días de confinamiento)

  • Blanco Icono de Instagram
  • Twitter Icono blanco
  • Blanca Facebook Icono